
Un album que cristaliza la exploracion musical de Oscar Camacho (Bacalao men, Op3rador, Musikalia) junto a Marco Vettor y Luisle
Grabado en el estudio de Pablo Estacio, Estereobata, el album es fiel reflejo de las sesiones del trio, conservando la calidez de la ejecucion y de la improvisacion virtuosa sobre temas originales y versiones de thelonius Monk. Jesùs Sumoza Pinto nos explica un poco mejor lo que es la MELAZA
El piano de Camacho va completamente distorsionado, con delays que perillea en tiempo real. Se trata de trabajar el concepto (y tema) de Thelonious Monk , del “Ugly Beauty”. Disonancia y consonancia van de la mano y son el resultado de una dinàmica muy particular de entender y ejecutar el piano.
Luisle en la baterìa, y Marco Vettor, alternando entre el bajo elèctrico, y el contrabajo elèctrico, son la secciòn rìtmica soñada por cualquier mùsico creativo y experimental.
La manera como estos dos se entienden, la forma como Luisle interpreta el groove y el ritmo, a veces recuerda la libertad y originalidad de un Tony Williams muy joven, cuando entrò a tocar con el segundo gran quinteto de Miles Davis, circa. 1965-1968. La baterìa es explosiva e impredecible, llena de matices, y puede en un segundo ir de un murmullo a un terremoto. Luisle es el motor y el dinamo del trìo. sus vuelos improvisatorios estàn llenos de vèrtigo y maldad. Nunca se sabe a donde irà a parar, y por que caminos los va a llevar.
El bajo entonces, es el ancla y el puente comunicante entre baterìa y piano. Vettor es el que los mantiene unidos y coherentes, el que les da permiso tanto a Luisle, como a Camacho, para irse de vuelo por las musarañas, sabiendo que cuando regresen, èl seguirà activo suministrando la conciencia y piso necesario para regresar a casa.
Pero lo verdaderamente impresionante de Vettor (aunado a su labor de cuidador de la casa Melaza; de la casa del groove Melaza, que no es poca cosa), es su habilidad para encontrar la sintonìa de ambos discursos musicales dentro de sus lìneas de bajo.
Chancho dijo una vez, luego de escuchar algunos temas, que parecìan como 3 panas jugando dominò, un sabado en la tarde-noche, tomando unas birras, y hablando a diestra y siniestra, de uno, dos, tres, miles de temas en simultàneo, sin nunca perder la esencia y el flujo coherente del verbo.
Êste primer disco de Melaza, es exactamente eso. Los invito a entrar en la casa del groove Melaza. No se arrepentiràn
Jesùs Sumoza Pinto. Profesional de Caligrafìa No.314.
(Caracas, Venezuela, febrero 2012.)

…Un poco de historia…
En Diciembre del 2011, Marco Vettor y Oscar Camacho se consiguen por casualidad en la Monaco. Vettor iba a casa de Luisle a jamear un rato, e invita a Camacho.
Pasan toda la tarde tocando e improvisando juntos.
La cosa se sintiò bien, y deciden darle de nuevo el dìa siguiente, y luego al otro dìa.
Y asì, sin darse cuenta llega Enero, y tienen 9 temas listos, y alrededor de 30 horas de grabaciòn.
Era el momento de darle nombre al proyecto. Camacho propone Melaza, y a los demàs les gusta.
De entrada deciden que pase lo que pase, el formato es trìo.
Los panas que tienen el lujo de escucharlos en los ensayos, les dicen que suenan còmo un camiòn blindado a prueba de balas, fuego, bombas molotov, mal de ojo, y magia negra.
En Enero entran a grabar su primer disco donde Pablo Estacio (Bacalao Men), quien se conecta tanto con la banda, que termina co-produciendo el disco con ellos.
Fueron dos sesiones completamente en vivo, y sin overdubs.
El repertorio va desde un par de temas de John Zorn, otro de T.S.Monk, y el resto de Camacho. Los arreglos son de La Melaza.
Groovea como Dios montado en patineta, quemando uno por la Cota Mil de noche.
La mùsica, -y el tìtulo del disco-, es Distorsionancia.


























